Lo último sobre el mercado del autoconsumo en España son reveladores.

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UN 22% DE LOS CONSUMIDORES TIENE INSTALADAS PLACAS SOLARES

Cerca de un 22% de los consumidores tiene instalas placas solares, está en proceso de instalación o se plantea seriamente instalar su planta este 2024. 

Los últimos datos indican además que sólo un 5 % tiene ya una instalación fotovoltaica en su vivienda o empresa. Mucho mercado por cubrir, sin duda. Sin embargo, durante este 2024 se ha materializado la tan temida ralentización en la ejecución de plantas de autoconsumo.

En un contexto de altos tipos de interés, bajos precios de la luz y falta de subvenciones a la instalación, el sector residencial se ha resentido mucho más que el industrial, que también contiene su ánimo de invertir. En MASPV ofrecemos la modalidad de contrato EMC, que posibilita al cliente acceder a una instalación fotovoltaica sin necesidad de invertir en la planta. Esta modalidad es viable en altos consumos, que son más propios de industrias que de viviendas residenciales. Es por ello que, aun en un sector ralentizado, son muchas las empresas que siguen apostando por la energía fotovoltaica y acceden a una instalación  bajo la modalidad EMC. Este modelo de colaboración permite además no saturar la línea de crédito de la empresa cliente, no aumentar el riesgo en el CIRBE, destinar recursos financieros a la actividad del día a día de la empresa y despreocuparse del mantenimiento y de la monitorización de la planta. De ello nos preocupamos nosotros. Y es que, si la planta de autoconsumo no funcionara, no facturamos mensualmente la energía autoconsumida, y, por ende, no recuperaríamos la inversión. 

CADA VEZ SON MÁS LOS CLIENTES QUE RECURREN A NUESTRO MODELO 

En un entorno en el que sólo parecen mantenerse en pie las empresas de nuestro sector con mayor diversificación, internacionalización o una propuesta de valor realmente diferenciada y competitiva , cada vez son más los clientes que recurren a nuestro modelo de colaboración. Una opción de obtener de rentabilidad sin riesgo que requiere de 0 esfuerzo por su parte.

Parece entonces que el futuro de las organizaciones preparadas para sobrevivir y salir reforzadas está lleno de magníficas oportunidades de negocio, ya que sólo el 5 % de los consumidores en España tienen instalada una planta fotovoltaica de autoconsumo. Cualquiera que se fije en los tejados de viviendas unifamiliares, empresas y comunidades de propietarios en pisos, puede observar tejados de teja, cubiertas sándwich y azoteas planas carecen de placas solares. En otras palabras: hay muchísimo mercado.

Sin embargo, , estamos viviendo que la toma de decisiones a la hora de instalar una planta de autoconsumo se ve ralentizada. El pay back calculado en las instalaciones se ha alargado un poco con la bajada de los precios de la energía. Ahora bien, la coyuntura actual de bajada de los precios de los módulos fotovoltaicos lo compensa, de forma que se hace raro no encontrar en las industrias pay backs de 3 – 4 años. Además, está el concepto de independencia energética, que a cualquier empresa en la que al director financiero le guste tener una programación de sus ingresos y sus gastos, le encantará. Este concepto de independencia energética, no sólo se traduce en una independencia de las grandes comercializadoras o distribuidoras eléctricas, es decir, en una “revolución económico – social del consumo”, sino en una fijación real de los costes de la energía para el futuro. En definitiva, el usuario de una planta de autoconsumo sabe que, suba o baje la electricidad, si su consumo es mayoritariamente diurno, sus costes eléctricos van a ser constantes. Y esto es “oro” para la planificación de las tareas de una empresa, además de permitir al empresario focalizarse en lo que verdaderamente debe importarle: su negocio. 

No podemos olvidar que las políticas públicas encaminadas a lograr una mayor sostenibilidad y una reducción de la huella de carbono previsiblemente harán que, tarde o temprano, los Gobiernos a distintos niveles vuelvan a promocionar la instalación de plantas de autoconsumo. Para hacerlo posible, volverán a entrar, sin duda, las subvenciones directas, las bonificaciones de impuestos (tal y como ocurre ahora con el IBI e ICIO) u otro tipo de medidas. 

CONCLUSIÓN

Para concluir, diría que los últimos datos publicados estos días en los medios revelan que las empresas que hacemos las cosas bien, que tenemos experiencia y una posición global gracias a la internacionalización, sacaremos lo mejor de este bache temporal y continuaremos ofreciendo al mercado modalidades flexibles para que los clientes puedan acceder de una u otra forma a la energía sostenible.  ¡A por ello!

 

AUTOR

Artículo realizado por:

Rubén Cañal Sainz, Desarrollo de proyectos. 

r.canal@maspvenergy.com

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